Medimos el peso real del sustrato y de la maceta. Cuando baja al punto que usted ha fijado, el cabezal riega. Sin estimaciones y sin relojes.
Qué lo diferencia
Regar por reloj no es regar bien
La mayoría de las instalaciones riegan por tiempo: tantos minutos, tantas veces al día. El problema es que la planta no consume igual un día nublado que uno de radiación alta.
Con riego por peso el criterio deja de ser el reloj. Una báscula bajo la maceta mide cuánta agua queda de verdad en el sustrato, y el riego se dispara cuando el cultivo lo necesita.
Cómo funciona
De la báscula al cabezal, en cuatro pasos
Se instala sobre su cabezal actual: no hay que cambiar la instalación.
1
Se pesa la maceta
Una báscula bajo la maceta registra el peso del conjunto sustrato + planta durante todo el día.
2
Se lee la curva
El peso sube con cada riego y baja según consume la planta. Esa curva es la que manda.
3
Se fija el umbral
Usted decide a qué pérdida de peso quiere que entre el riego, según la fase del cultivo.
4
El cabezal riega solo
El controlador ordena el riego al alcanzar el umbral, y comprueba el drenaje resultante.
Lo que se consigue
Menos consumo y más cosecha
Cifras medias de las instalaciones que hemos automatizado por peso.
−15 %
Agua
Se riega cuando hace falta, no por reloj.
−15 %
Fertilizante
Menos lixiviado, menos abono desperdiciado.
−20 %
Energía
Menos horas de bombeo innecesarias.
+20 %
Producción
La planta nunca pasa sed ni se encharca.
La estrategia
El sensor mide; la estrategia la ponemos nosotros
Instalar la báscula es la parte fácil. Lo que marca la diferencia es saber qué umbral fijar en cada fase, cómo leer la curva y cuándo corregir.
En las sesiones de asesoría repasamos sus gráficas reales y diseñamos juntos la estrategia de riego por peso de su cultivo.